Cuando la tristeza embarga…

Sábado 2 de Junio del 2007 10:21

Hoy sábado, me ha tocado levantarme temprano y salir a la fuerza de la cama,
El día parece que ha confabulado contra mi, está triste y gris, justo como siento mi alma, hay desesperación en mi corazón hay un dolor y una fuerza en mi interior, son en realidad sentimientos encontrados. Salgo al trabajo (por que me tenía que tocar trabajar un sábado tan triste :( ), en la camioneta solo se respira melancolía o es que quizá yo ya solo soy capaz de sentir eso. La radio empieza a sonar… Viejo mi querido viejo… yo soy tu sangre mi viejo… casi empiezo a llorar. Este mes, al igual que Agosto, es de los más difíciles para mí.

Siento en el pecho una herida larga, una herida profunda, que poco a poco me desgarra el alma, a pesar que ahora tengo 2 personas por quien velar, mi esposa y mi hija, Cuya existencia me recuerda que debo vivir el presente, dejar pasar el dolor, y concentrarme en la existencia de un ser que me ha inundado de felicidad, desde el día en que nació, y la pude observar por primera vez: Era el pétalo de una flor, sí el pétalo de una flor, la Flor más hermosa que hay en mi vida: la mamá de ese pétalo yacía aún en la sala de operaciones, rodeada de doctores, mientras mi niña lloraba, pedía a gritos un par de brazos que la rodearan, que la abrazaran y protegieran.

Nunca me sentí tan feliz como ese día, cuando la vi. por primera vez, nueve meses esperándola, anhelándola y soñando con ella. Cuando por fin pude tenerla en mis brazos, me sentí el hombre más dichoso sobre la faz de la tierra, era como si completar por fin un círculo que deseaba terminar desde hacía mucho. Recuerdo muy bien que mi voz la tranquilizaba, la arrullaba tanto como ahora, le gustaba que le cantara, que le hablara suave quedito, como si no fuera necesario emitir sonido para comunicarnos, en ese momento sentí que en el mundo solo existían 3 personas importantes para m, eran mi mundo, lo eran todo, mi hija, mi esposa y mi madre. Las 3 mujeres que amo en esta vida, que me han dado tanto, me lo han dado todo.

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